Sobre MESNIKOVICH

MESNIKOVICH es una marca independiente de ropa que fundé en Barcelona y a la que di mi apellido. Me formé como ingeniera de sistemas y después estudié diseño de moda. La ropa ha sido mi camino profesional durante la mayor parte de mi vida.
Creo prendas que quiero llevar yo misma. La silueta, el ajuste, el movimiento y la comodidad son lo primero. Las líneas limpias, la asimetría, las texturas y una construcción inesperada dan carácter a cada diseño. Algunas prendas pueden llevarse de distintas maneras, cuando su construcción lo permite de forma natural.
Las prendas están pensadas para integrarse en un armario existente y a menudo convertirse en el elemento que define un look.
MATERIALES Y PROCESO
El tejido suele ser el punto de partida. Me atraen los materiales naturales, pero una textura, un color o un tejido inusual pueden resultar igual de inspiradores. Me importa su carácter y lo que me permite crear.
Cada diseño comienza en mi estudio de Barcelona. Selecciono personalmente los tejidos, desarrollo la primera muestra y construyo todos los patrones a mano, sin patronaje digital. Las prendas se confeccionan localmente en Barcelona en pequeñas cantidades.
UNA NUEVA ETAPA PARA MESNIKOVICH
Hoy me apetece vivir la moda de una manera un poco distinta.
No crear una gran colección solo porque ha llegado una nueva temporada. No perseguir la novedad constante ni apresurarme con el siguiente lanzamiento.
Quiero crear menos prendas y dedicar más atención a cada una.
Por eso, MESNIKOVICH se aleja poco a poco de las grandes colecciones de temporada para dar paso a pequeños lanzamientos de modelos individuales.
Quiero dar a cada prenda todo el tiempo que realmente necesita: encontrar el tejido adecuado, perfeccionar la construcción, conseguir que siente bien y volver a disfrutar del propio proceso de crear ropa.
Y después transmitir ese placer a la mujer que la lleva.
No porque la prenda pertenezca a una temporada concreta o siga la última tendencia, sino porque le queda bonita a una mujer, tiene carácter y apetece ponérsela una y otra vez.
Menos prendas. Más carácter.











